lunes, 15 de diciembre de 2008



No llores tú, que a mi dolor ¡oh madre!
Estas ardientes lágrimas le bastan
El ay! del moribundo, ni el crujido
Ni el choque rudo de las fuertes armas,
No el llanto asoman a mis tristes ojos,
Ni a mi valiente corazón espantan!
Tal vez sin vida a mis hogares vuelva,
U oculto entre el fragor de la batalla
De la sangre y furor víctima sea......


José Martí.


Publicado por valerosos @ 20:18
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