Trio de excelencia
José A. Fornaris, Cuba-Verdad.
LA HABANA, Cuba, septiembre, www.cubanet.org - Hugo Chávez, el presidente venezolano, fue condecorado este primero de septiembre, en Trípoli, por el líder libio Muammar al Gadafi, con la Medalla del Aniversario 40 de la Gran Revolución de Al Fateh.
Hace pocos días, Gadafi dio una bienvenida efusiva a Abd-Basset Alí Megrahi el hombre que derribó, a través de un sabotaje, en 1988 un avión con 259 personas a bordo. La mayoría era estadounidense. En tierra perecieron 11 escoceses.
Escocia liberó a ese individuo porque, según aseguran algunos, padece de cáncer terminal en la próstata. Otros dicen que fue liberado como condición para que Gran Bretaña pudiera materializar importantes negocios comerciales con Trípoli.
Durante su estadía en Libia, Chávez reiteró en un discurso que Fidel Castro es el “padre de todos los revolucionarios de Latinoamérica”
Por su parte, Castro escribió este miércoles dos de septiembre en su columna “Reflexiones del compañero Fidel”, que publica regularmente en la página digital CubaDebate, que “Ninguna persona honesta en el mundo desea para ellos (los estadounidenses), o cualquier otro país, la muerte de personas inocentes, víctimas de cualquier forma de terror, venga de donde venga”.
Durante la etapa insurrecional que comandó Castro, en los pueblos y ciudades cubanas actuaban los Grupos de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio. Se desconoce el número de personas inocentes o de familias dañadas por la acción de esos grupos que empleaban métodos terroristas.
El régimen castrista nunca ha pedido perdón o ha mostrado públicamente algún tipo de arrepentimiento por esos hechos. Todo lo contrario, los que integraron esas células del terror son considerados, de manera oficial, héroes o mártires.
No resulta para nada extraño. Aunque parezca contradictorio, que Gadafi condecore a Chávez. Que Chávez considere a Castro su gran paradigma. Que Gadafi abrace y reciba con grandes honores públicos a un terrorista que acabó con la vida de cientos de personas, y que Fidel Castro diga que ninguna persona honesta en el mundo desee la muerte de personas inocentes.
Ellos conforman un excelente trío que mantiene bien activos cariñosos vasos comunicantes entre ellos.