He encontrado algo interesante en el anuncio, consiste en una visita a Cuba por un padre con su hija que con mucho entusiasmo ha transportado nieve desde Europa para su abuelo (actor cubano Mario Limonta), la secuencia no por ser muy elemental deja de dulcificar el alma, ofrece una señal pura de esperanza en sus manos esta sonriente niña a un corazón envejecido por el tiempo y las carencias que ha cobrado vida al volver a ver parte de su familia y de su vida.