Viernes, 06 de marzo de 2009

Continúa el brutal bloqueo Castrolista, que ha invadido la red informática no permitiendo, que los habituales usuarios de  el Blog de Yoani Sánchez, puedan visualizar sus artículos, pero no importa, hasta cuando pueda ser, seguiremos brindando al mundo una muestra de su obra, reflejo de un pensamiento libre, que no podrá ser encarcelado.




Generacion"Y"

Yoani Sanchez

Yoani Sanchez 
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PERFIL

Yoani SánchezLa Habana, 1975
Estudié durante dos cursos en el Instituto Pedagógico la especialidad de Español-Literatura. En el año 1995, me trasladé a la Facultad de Artes y Letras – con un hijo nacido en agosto de ese mismo año- y terminé, después de cinco cursos, la especialidad de Filología Hispánica. Me especialicé en la literatura latinoamericana contemporánea y discutí una incendiaria tesis titulada “Palabras bajo presión. Un estudio sobre la literatura de la dictadura en Latinoamérica”. Al terminar la universidad había comprendido dos cosas: la primera, que el mundo de la intelectualidad y la alta cultura me repugnaba y la más dolorosa, que ya no quería ser filóloga.

En septiembre del 2000 me fui trabajar a una oscura oficina de la Editorial Gente Nueva, mientras arribaba al convencimiento –compartido por la mayoría de los cubanos- de que con el salario ganado legalmente no podría mantener a mi familia. De manera que, sin concluir mi servicio social, pedí la baja y me dediqué a la mejor remunerada labor de profesora de español –freelance- para algunos turistas alemanes que visitaban La Habana. Era la etapa (prolongada hasta el día de hoy) en que los ingenieros preferían manejar un taxi, los maestros hacían hasta lo imposible por trabajar en la carpeta de un hotel y en los mostradores de las tiendas te podía atender una neurocirujana o un físico nuclear. En el 2002 el desencanto y la asfixia económica me llevaron a la emigración en Suiza, de donde regresé –por motivos familiares y contra la opinión de amigos y conocidos- en el verano del 2004.

En esos años descubrí la profesión que me acompaña hasta hoy: la informática. Me di cuenta que el código binario era más transparente que la rebuscada intelectualidad y que si nunca se me había dado bien el latín al menos podría probar con las largas cadenas del lenguaje html. En el 2004 fundé junto a un grupo de cubanos –todos radicados en la Isla- la revista de reflexión y debate Consenso. Tres años después sigo trabajando como web master, articulista y editora del portal Desde Cuba.
En abril de 2007 me enredé en la aventura de tener un Blog llamado “Generación Y” que he definido como “un ejercicio de cobardía” pues me permite decir en este espacio lo que me está vedado en mi accionar cívico.
Vivo en La Habana, junto al periodista Reinaldo Escobar –con quien comparto mi vida desde hace quince años-. He apostado por quedarme y cada día soy más informática y menos filóloga.

 lunes 16 de febrero de 2009

1971 – 2009: el milenio gris


El caso Padilla, su secuela gris sobre la cultura cubana se ha perpetuado más de lo que se cree. Casi cuatro décadas y tal pareciera que no han pasado ni unos minutos. Autores censurados, libros prohibidos y ferias pensadas para escritores confiables. La cultura en mano de las instituciones y unos pocos decidiendo cuáles textos verán la luz. Aquel se llamaba Heberto, este Orlando, pero en la Isla donde nacieron ambos, la diferencia es aún una infracción.
Todavía no sabemos qué pasará mañana en La Cabaña con la presentación de *Boring Home*, pero ya los implicados hemos aprendido algo: poco, muy poco ha cambiado desde que fue censurado “Fuera de juego”. Tristemente, seguimos en las mismas.
Les dejo a continuación el texto que escribió Orlando Luís Pardo Lazo con motivo de la presentación -más controvertida- de esta aburrida Feria Internacional del Libro.
Los detectives domésticos
Orlando Luis Pardo Lazo
Pudo haber sido un título de Roberto Bolaño, el chileno muerto y universal. Un tipo que no encajaría del todo en el staff de la XVIII Feria Internacional del Libro de La Habana, dentro de las murallas “morales” y los reciclados fosos de fusilamiento de la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña (del 12 al 22 de febrero, sede principal del evento).
Y, en efecto, nuestros detectives domésticos, no menos salvajes que los de Bolaño, me llaman por teléfono a cada hora para aterrorizar a mi madre septuagenaria y con enfisema. Son jóvenes, varones, y se escudan tras un teléfono público para practicar la sintaxis profiláctica del paredón: “si tu hijo viene el lunes a la feria, te lo vamos a despingar“, dicen y le cuelgan. Sigue leyendo.
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viernes 13 de febrero de 2009

Revolución.com

En la cerrada sala del Palacio de las Convenciones se concluyó hoy un congreso informático, cuyo acceso fue sólo para delegados extranjeros o cubanos con credencial. Por más que traté de colarme en el evento, hacía falta pertenecer a alguna institución oficial para estar ahí. Como preámbulo optimista a dicha reunión, el Viceministro de Informática y Comunicaciones dio una entrevista al periódico Juventud Rebelde. Cargada de frases sobre un futuro impreciso que lo mismo podría llegar la próxima semana o en una década, renovó -en algunos- las esperanzas de un acceso masivo a la Internet. Sin embargo, después de leer varias veces las respuestas de ese funcionario, me siento más alarmada que tranquila.
Sus palabras no muestran la mínima crítica a la labor de censura o bloqueo de páginas, que resulta tan común en las redes cubanas. Ubica las diferencias ideológicas en una larga lista de atrocidades entre las que se encuentran los «contenidos nocivos como la incitación al terrorismo, la xenofobia, la pornografía…”. En ese mismo club de los monstruos incluye “por supuesto, la incitación a la subversión del orden establecido en Cuba y los contenidos francamente contrarrevolucionarios». El último adjetivo me confirma que nuestro acceso a la red sigue extraviado entre un montón de criterios, que nada tienen que ver con el ancho de banda o la conexión satelital.
Sólo que no vale la pena molestarse, porque Internet no será la migaja que nos caerá desde arriba, el privilegio que llegará por nuestra buena conducta, ni la prebenda alcanzada después de aplaudir mucho. Esta vez, no será así. Una verdadera revolución.com ocurre paralela y contraria al racionamiento que también nos quieren imponer en el mundo virtual. Esta no tiene barbudos, ni fusiles y mucho menos un líder gritando en la tribuna. Es lenta y aún focalizada, pero alcanzará a casi todos los cubanos. Sus comandantes llevan raros nombres como Gmail, Wordpress, Skype o Facebook: no crean división, sino que unen personas.
El efecto de esta revolución tecnológica durará más que cincuenta años; para impedirla o controlarla poco pueden hacer los ministerios, los filtros electrónicos o las promesas de acceso que no se materializan. Incluso hoy, mientras a puertas cerradas se clausura el evento Informática 2009, ya en algún lugar se abre una nueva brecha por donde pasaremos sin permiso.







viernes 6 de febrero de 2009

Endofobia

El rechazo a lo diferente, a lo foráneo, tiene una cara contraria igual de discriminatoria y humillante. La rara endofobia que se materializa en excluir al similar, en negarles iguales derechos a los propios compatriotas, es común en las calles de esta Isla. De las impresiones más intensas que me dejó la ciudad de Santiago de Cuba, está -precisamente- la de no poder disfrutar de los mismos servicios que los turistas extranjeros.
En una esquina del parque Céspedes se ubica una moderna oficina de la empresa de telecomunicaciones ETECSA, donde mismo se puede pasar un fax que conectarse a Internet. Ahora bien, esto último sólo es posible siempre y cuando usted pruebe que no nació en Cuba o que radica, desde hace años, a cientos de kilómetros de este país. Eso lo supe cuando entré y vi las caras interrogantes de las dependientas mientras miraban mis ropas, para detectar si era una extranjera o una simple nacional.Como soy diestra en el arte de colarme por las rendijas más estrechas, hablé una mezcla tarzanezca de inglés y alemán, por lo que me vendieron una tarjeta para acceder a la red.
Desde allí mandé el post del pasado domingo y comprobé como les negaban la conexión a Internet a varios cubanos que entraron. Sin argumentos y con un simple “el acceso es sólo para turistas” evitaron que mis conciudadanos se sentaran en las vacías computadoras, al final del salón. Uno, especialmente contrariado, protestó. Dijo algo así como “esto es una falta de respeto” y yo, que no pude seguir fingiéndome germana, le hice una pequeña corrección: “esto es otra falta de respeto, una más en la ya larga lista”. Un minuto después me pidieron que abandonara el local. Ya mi texto había logrado salir a ese ancho espacio, donde nadie me exige mostrar el pasaporte.







lunes 2 de febrero de 2009

Ortega y Gasset conoce a Cachita



Desde el viernes estamos en Santiago de Cuba. Mi madre me encargó piedras del Santuario del Cobre y mi hermana, como en el estribillo de una canción tradicional, espera que le lleve “una virgencita de la Caridad”. Sin embargo, hemos venido para algo más: extender el virus llamado “itinerario blogger” a esta provincia -con menos acceso a Internet que La Habana- pero con la misma necesidad de expresar opiniones.
El viaje ha resultado en una mezcla de impresiones, que necesitaría de varios posts para ser contada. Vine con la idea de encontrar un pueblo bailador y extrovertido, pero me voy sin haber visto una sonrisa. La plaza donde Raúl Castro habló de continuidad -hace apenas un mes- hoy está llena de personas a la caza de turistas y de mendigos que me piden algo de dinero para comer. Caminé no sólo por las calles llenas de comercios en pesos convertibles, sino por los empinados caminos con casas a punto de caer. “Ahorren agua, que sólo podemos llenar la cisterna cada dos semanas”, fue la frase de bienvenida que nos dio una amable familia, donde dormimos cuatro noches.
Hoy, domingo en la mañana, tuvimos el encuentro más interesante. Jóvenes llenos de inconformidad, de deseos de hacer y ganas de cambiar las cosas, nos recibieron para oír hablar de la blogósfera cubana. En un principio tímidos, pero -después de algunos minutos- con muchas preguntas sobre esa herramienta tan plural que es una bitácora. Ya veremos si se suman al proyecto de Voces Cubanas.
Estuve en el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, isla dentro de la Isla. Donde conviven, en una misma vitrina, las ofrendas por la liberación de los presos políticos y las insignias del Ejército Rebelde. Allí dejé mi premio Ortega y Gasset de periodismo, el mejor lugar donde podría estar. Por suerte, la larga mano de los censores no puede entrar a su templo. Alrededor de Cachita se extiende, todavía, uno de los pocos reductos de pluralidad que pueden verse en este verde caimán.








miércoles 28 de enero de 2009

La estrella que ilumina y falta*


Entre las múltiples formas de despedir luz, hay algunas muy peculiares como la de “brillar por su ausencia”. Tan inconfundible destello ha quedado plasmado en una foto aparecida ayer en la portada de Granma, donde a la bandera cubana le faltan las cinco puntas blancas en medio del triángulo. El revuelo ha sido tal que el periódico se agotó en las primeras horas de la mañana y hoy todos en la calle hablaban de lo mismo. Evidentemente no se trata de un error de impresión, pues una estrella no se fuga tan fácilmente.
Prefiero pensar que, caprichoso y soberbio, el lucero que representa nuestra soberanía decidió ausentarse, víspera del cumpleaños del Maestro. Porque la independencia que él irradia no es sólo la de ser autónomos de una potencia extranjera, sino la que permite a cada ciudadano ser soberano del poderoso Estado. En vistas de que la oscuridad -en el terreno de las libertades civiles- no nos deja ver ni las manos, la estrella solitaria abandonó su entorno rojo, para dejar al órgano oficial del Partido con su marcada ausencia en la primera plana.
Hay errores que tienen mucha más carga simbólica que centenares de aciertos. Estrellas escurridizas y lectores que interpretan su escapada; Islas que viven pendientes de profecías y supersticiones; días para recordar al héroe nacional y banderas que se atreven a mostrar lo que tantos callan.








Publicado por valerosos @ 2:41
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