Mi?rcoles, 18 de marzo de 2009

Descontento laboral

SANTA CLARA, Cuba 16 de marzo (Licet Zamora, Cubanacán Press / www.cubanet.org) Trabajadores de la Empresa de Comunales del municipio Lajas, provincia Cienfuegos, realizaron un paro laboral el pasado 10 de marzo, en demanda de mejoras salariales.

Según Omar Suárez, trabajador de la empresa, unos 300 empleados se negaron a trabajar porque Pedro Pablo Monzón, director, y varios dirigentes sindicales, les informaron que  iban a  descontarles el 30 % de las remuneraciones que reciben habitualmente.

“La información –señaló Suárez- se nos dio a los trabajadores en una reunión donde participaron, además del director y el sindicato de la empresa, militantes del Partido Comunista, Unión de Jóvenes Comunistas, así como la Central de Trabajadores de Cuba local. En la asamblea también se nos informó que se nos quitarían el módulo de alimentos (bolsa con productos alimenticios) que nos daban”.

El hecho ocasionó la irritación de los trabajadores; 50 solicitaron la baja de inmediato y el resto paralizó sus labores.

  Fuente:www.cubanet.org


Protesta de choferes en El Calvario.

Darsi Ferrer

LA HABANA, Cuba, 12 de marzo (www.cubanet.org) -  Unos 70 choferes que laboran en las rutas de metrobuses P-6 y P-8, escenificaron una fuerte protesta al mediodía del pasado martes, tras ser testigos del arresto de uno de sus compañeros por parte de oficiales del Departamento Técnico de Investigaciones (DTI). El hecho ocurrió en el paradero de ómnibus de El Calvario, en la periferia de la capital habanera.

Luego de rendir viaje, el chofer conocido como el “Guajiro” fue sometido por varios oficiales del DTI a un registro sorpresivo de su ómnibus a la entrada del paradero. El hallazgo de cuatro pesos fuera de la alcancía les bastó a los militares para arrestarlo. La reclamación del chofer provocó que le propinaran una golpiza delante de los demás trabajadores y que lo condujeran esposado a la estación policial de la barriada Capri.

Los choferes comenzaron a protestar en solidaridad con el agredido, y a los gritos de insulto a los policías por su actuación, se sumaron otros que pidieron sabotear la actividad laboral, interrumpiendo las salidas planificadas.

La protesta colectiva afectó los viajes de 25 ómnibus, situación que precisó del refuerzo de choferes de los paraderos de las terminales Alamar, Mulgova y Alberro.

De inmediato se presentaron en la terminal decenas de oficiales de la Seguridad del Estado y altos funcionarios del Ministerio del Interior y el viceministro de Transporte, acompañado del jefe de gobierno del municipio, así como las máximas autoridades de la empresa Metrobus, para resolver el conflicto.

La exigencia de los choferes se concentró en que pusieran en libertad a su compañero y que castigaran a los agresores. Algunos expresaron que tenían el temor de que durante el traslado a la estación se hubieran extremado aún más golpeando al Guajiro. Además, exigieron que terminaran las humillaciones y los malos tratos que reciben cotidianamente de los inspectores del transporte y los oficiales del DTI. 

Sobre las tres de la tarde las autoridades llegaron a un acuerdo con los trabajadores, y éstos abandonaron la protesta. De inmediato se reanudaron las actividades, con la promesa de los funcionarios de que en menos de 24 horas regresarían al paradero para darle respuesta a las exigencias de los amotinados.

Los operativos de la policía para detectar irregularidades en los metrobuses del transporte público comenzaron el 8 de octubre de 2008, con un saldo inicial de 29 choferes arrestados. Hasta la fecha, centenares de conductores han sido procesados penalmente o expulsados de su puesto laboral en posteriores redadas. Sólo en el paradero de El Calvario 10 trabajadores fueron sancionados con penas entre 1 a 3 años, por el “delito” de manejo indebido de los recursos del Estado.

El modo de operar de la policía consiste en subir a los ómnibus vestidos de civil, se mantienen vigilantes hasta que algún pasajero le entrega el dinero directamente a los choferes en vez de echarlo en la alcancía, prueba suficiente, para ellos, de delito.

Los choferes de los metrobuses tienen que trabajar largas jornadas por un salario de hambre que no les alcanza ni para cubrir sus necesidades elementales: 130 pesos quincenales, aunque por nómina está estipulado que pueden ganarse mensualmente 13 dólares y un par de pesos más de estímulo; en la práctica resulta imposible cumplir con los requisitos que se les exigen para alcanzar esa retribución extra.

Fuente:www.cubanet.org


Publicado por valerosos @ 0:18
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