Martes, 24 de marzo de 2009





DR. LUIS MILÁN FERNÁNDEZ

Miembro del Colegio Médico de Cuba
Condenado a 13 años de prisión

Se encuentra recluido en la prision de Canaleta, en Ciego de Avila.

Dir.: Edif.. B-27, Apto. 10, Distrito Antonio Maceo, Santiago de Cuba.

Trasladado el 16 de febrero de 2005 a la prision de Boniato, en Santiago de Cuba.

 

Médico cubano confinado en sala de Psiquiatria

Médico cubano, prisionero de conciencia, confinado en sala de psiquiatría del hospital de la prisión de boniato en santiago de Cuba.

Septiembre 2005

De acuerdo al testimonio de Lisandra Lafitta, esposa del médico, prisionero de conciencia en Cuba, Dr. Luis Milán Fernández, condenado a 13 años de prisión, las autoridades carcelarias confinaron a su esposo el 18 de febrero del 2005, arbitrariamente y sin padecer de ninguna enfermedad mental, en una sala psiquiátrica de la Prisión de Boniato localizada en Santiago de Cuba. El Dr. Milán está obligado a compartir una celda con pacientes psiquiátricos de todos tipos (obsesivos, esquizofrénicos, con neurosis depresivas que intentan suicidarse, etc.). Está expuesto continuamente a dos ó tres enfermos mentales que duermen en la misma celda junto con él y que lo han molestado por ser algunos agresivos. El patrón de las autoridades carcelarias es cambiarle y variarle los compañeros de celda cada tanto tiempo, algunas veces dejándolo solo.

Ante las quejas del Dr. Milán y de su esposa por este confinamiento junto a dementes, las autoridades de la Prisión de Boniato le dicen que “es la sala con mejores condiciones, la más amplia y donde está mejor porque permanece algún tiempo solo.”

El Dr. Milán no puede dormir debido a los incesantes mosquitos y al calor sofocante ( 40 grados Celsius a la sombra) de su celda que resultan una tortura. Huyéndole al calor y a los mosquitos duerme en el suelo, debajo de su cama.

Después de una requisa general en el penal de Boniato el 10 de junio del 2005, cuando camiones con guardias y perros fueron celda por celda, al Dr. Milán le quitaron mapas del mundo y cartas personales recibidas de diferentes países. Le retiraron todos los materiales que utilizaba para construir manualidades que él le hacía a su esposa e hijos como, abanicos, y miniaturas de todos tipos. Le han prohibido la construcción de tallas de madera, mientras a otros presos del penal les está permitido estas actividades. Según su esposa, Lisandra Lafitta, a los carceleros “les mortifica que el Dr. Milán encuentre algo en que ocupar su mente y su tiempo.” Además, le prohíben recibir ningún medicamento ó alimento que le lleva su familia.

El Dr. Milán, de 35 años siempre fue un hombre muy sano. A raíz de su traslado de la prisión de Canaleta en Ciego de Ávila (donde estuvo en un destacamento junto a 146 reos comunes), al Combinado del Este en La Habana, le encuentran las siguientes enfermedades después de un amplio chequeo en la prisión: un tumor óseo en el húmero izquierdo, una retracción del tímpano izquierdo con pérdida de la audición, un enfisema pulmonar ( no fuma, aunque estuvo expuesto al humo del cigarro en la prisión de Canaleta), hipertensión, problemas de cornetes inflamados de la nariz, y el hígado le ha aumentado de tamaño. Todos estos males requieren biopsias y tratamientos quirúrgicos a los cuales el Dr. Milán se niega a someterse por no confiar en el personal médico de la prisión.

El Dr. Luis Milán Fernández es miembro del Colegio Médico Independiente de Cuba. En Junio del 2001, él y su esposa, una dentista, firmaron un documento titulado “Manifiesto 2001”, que hace un llamado al establecimiento de libertades fundamentales en Cuba. Junto a otros profesionales de la salud, llevaron a cabo una huelga de hambre para llamar la atención sobre la pésima situación de la atención médica en las prisiones, entre otras cosas.

En marzo 18 del 2003, durante una ola represiva perpetrada por el gobierno cubano, fue arrestado y sometido a juicio sumarísimo el 4 de abril cuando le fue aplicada la llamada Ley 88 de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba. Fue acusado de quebrantar el orden interno del país y sentenciado a 13 años de prisión.

Información obtenida vía telefónica desde Cuba – Grabada y transcrita por la Coalición de Mujeres Cubano-Americanas/LAIDA CARRO.
Tel: (305-662-5947) Fax: (305- 740-7323) ([email protected])
Dra. Lisandra Laffita Hernández.( esposa Dr. Milán) Dirección: Edificio B27, Apt.10, Reparto Antonio Maceo, Santiago de Cuba, Cuba.


Prisionero de conciencia presenta graves enfermedades
Por: Ibrahím Dionisio Rodríguez
Asociación de Balseros y Cubanacán Press

Caibarién 16 de mayo. El Dr. Luis Milán Fernández, de treinta y seis años de edad, presenta graves enfermedades adquiridas en la prisión.

La cónyuge del prisionero de conciencia Lisandra Laffita Hernández, quien también atiende la biblioteca independiente José Lezama Lima, comunicó vía telefónica recientemente las afectaciones del Dr. Milán en el húmero del brazo izquierdo, que pronostican la presencia de un tumor, lo que hace mantener preocupado a sus familiares.

El cuadro clínico del reo de conciencia se ha ampliado con hematomegalia, enfisema pulmonar, cornetes nasales inflamados, retracción del tímpano izquierdo con pérdida de la audición. Según su esposa la hipertensión arterial ha quebrantado su salud continuamente, con la desviación del tabique nasal, alergia y sinusitis.

Luis Milán fue llevado a prisión el 18 de marzo de 2003 condenado a trece años de cárcel en la causa #2 y es vecino del edificio B-27 apartamento 10 reparto Antonio Maceo, Santiago de Cuba.

El activista es promotor del Proyecto Varela, miembro del Movimiento Cristiano Liberación, fundador del Centro de Estudios Sociales “José de la Luz y Caballero” y a la vez, miembro del Colegio Médico Independiente en Santiago de Cuba.

 

Represión

Elogio de la cordura

Al médico disidente Luis Milán Fernández le tienen encerrado en una celda para enfermos mentales en la cárcel de Boniato.

Raúl Rivero, Madrid

viernes 14 de septiembre de 2007 6:00:00

El preso político Luis Milán Fernández, sobre una imagen aérea de la cárcel de Boniato. (GOOGLE MAPS /

EER)

En cárcel de Boniato, allá en el Oriente de la Isla, aparece en la nómina de presos con trastornos síquicos el médico Luis Milán Fernández, un hombre de 37 años que está preso desde 2003 y que es un señor de la serenidad y del sosiego.

Se le recuerda, lo recuerdan sus compañeros del presidio político y los presos comunes que pasaron con él un año en las celdas de castigo de la cárcel de Canaleta, en Ciego de Ávila. Era la garantía, la esperanza del alivio de un dolor, el que daba una explicación y pedía calma a los enfermos en la alta madrugada, el que recetaba y daba remedios a gritos o pasando la voz de recluso en recluso de un lado a otro de aquel infierno que sigue abierto.

Lo ven todavía en la primera celda del pasillo 2, con su plancha de hierro hasta la altura del pecho, silencioso, encerrado en el mundo de las cartas, los poemas, las fotos de Lissandra y los niños, el pequeño universo que ha sido su fortaleza, su refugio y la fuente de su confianza en la lucha para regresar a trabajar con modestia por la libertad.

Después se le veía , entre los 146 presos comunes de un destacamento, en una galera con otros doce individuos, calmado, viendo pasar las horas, alerta, con una sonrisa indescifrable que, a falta de espejo, se perdía en los rústicos tableros de ajedrez de cartón y con el campo de batalla cuadriculado a lápiz.

A Milán Fernández le ordenaron recoger sus cosas una mañana y reapareció en el Combinado del Este, en La Habana. Allí le detectaron un tumor óseo en el húmero, una retracción del tímpano izquierdo con pérdida de audición, enfisema pulmonar, hipertensión y aumento del tamaño del hígado.

Secuestrado por psicópatas

Con ese expediente de calamidades se le remitió a la cárcel de Boniato. Allí, en febrero de 2005, se le recluyó en una celda para enfermos mentales junto a hombres peligrosos o tristes, desde obsesivos y esquizofrénicos hasta maníacos depresivos que hacen continuos intentos de suicidio.

No se ha podido determinar en qué categoría podría clasificar el verdugo que condenó a Luis Milán Fernández a 13 años de cárcel. El acta oficial de su juicio indica que al médico le ocuparon, en su casa de Santiago de Cuba, estas pruebas de sus graves delitos: "Voluminosas cantidades de documentos manuscritos, una cámara fotográfica marca Polaroid con su estuche negro y un rollo. Ocho casets de música, cuatro plásticos vacíos de color blanco y una radio portátil pequeña de color gris".

Este no es caso único. Muchos observadores han documentado actuaciones similares en el historial del régimen penitenciario comunista. No lo ingresan en una galera de pacientes psiquiátricos porque esté enfermo. Lo confinan allí para que pierda la razón.

Esta semana, el Consejo de Relatores de los Derechos Humanos en Cuba, que preside el abogado Juan Carlos González Leyva, expresó en un comunicado su preocupación por la salud y la vida del doctor Milán. Pidió a la comunidad internacional solidaridad con este profesional que está en peligro las 24 horas del día.

El médico Luis Milán Fernández es un cubano cuerdo y valeroso, un intelectual lúcido y capaz, secuestrado por unos psicópatas que no pueden vivir sin el poder.

http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro−en−la−red/
cuba/articulos/elogio−de−la−cordura/(gnews)/1189742400


Publicado por valerosos @ 6:31
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