Viernes, 27 de marzo de 2009


Declaraciones de Juan Carlos Herrera Acosta 5 agosto 2008

VIDEO EN EL SIGUIENTE ENLACE:

http://www.youtube.com/watch?v=0U--MTX5lwQ

A continuación se reproduce texto, casi en su totalidad, de la declaración de Juan Carlos Herrera Acosta desde la Prisión Provincial de Holguín el 5 de agosto de 2008:

“Desde los días 18 de julio hasta el 31 sostuve una huelga de hambre durante doce días con la boca cosida como método de protesta frente a todas las flagrantes violaciones de derechos humanos que sufro y sufrimos todos los prisioneros políticos y de conciencia, de las que no han escapado los reos comunes, pero mucho más acentuada como método de venganza política contra los que mantenemos una postura vertical y contestataria.

En medio de todo este tormento no me faltó el apoyo de los valerosos hermanos de causa Orlando Zapata Tamayo, quien resultó golpeado por un recluso común y le arrojaron un cubo de agua ordenado por el Departamento de la Seguridad del Estado y la dirección de la prisión provincial de Holguín. Sobradas muestras de hermandad mostró el inclaudicable hermano. Igual actitud asumieron Luis Mariano Delis Utria quien no se amilanó a pesar de todas las amenazas lanzadas contra él y no puedo dejar de reconocer la actitud filantrópica de mi hermano de causa Alfredo Domínguez Batista a quien la dirección del establecimiento penitenciario lo trajo frente a mi para que me conminara a abandonar la huelga y la actitud. Según ellos los militares por mi precario estado de salud a lo que Domínguez Batista repostó expresando que la razón me asiste.

Doy a conocer ante el mundo que no cejaré en mis empeños de continuar reclamando todos mis derechos pisoteados y acudiré al mismo método sea cual sea el desenlace final. Si pierdo la vida será responsabilidad del régimen cubano y su sangrienta policía política represiva. No observaré con paciencia ni cobardía cómo los eternos torturadores pretenden rendirme mediante la coacción y el chantaje. Mantengo y mantendré mi consigna en alto y con firmeza de pie frente al terror. Muchos fueron los métodos sicológicos explotados por los militares con tal de que desistiera de mi postura y a la postre resultaron en vano. Utilizaron todo el tiempo el personal médico, plegado a los designios militares lejos de su verdadera naturaleza humana y sólo sirvieron de marionetas bajo las órdenes de la demoledora maquinaria torturadora castrista. El pasado 31 de julio frente a mi férrea postura inclaudicable acudieron al uso de la fuerza bruta, cumpliendo órdenes de la alta dirigencia del país. Me torcieron los brazos, el cuello y las piernas para retirarme los puntos de la boca, ya que por mi parte nunca lo haría. Sería traicionar mi propia conciencia. Todo el tiempo el operativo fue dirigido desde La Habana y acá en la prisión holguinera por el DSE y el director de la prisión, mayor Orleidys Miraldea Ávila y todo el consejo de dirección. Unos quince militares se abalanzaron contra mí, a pesar del precario estado en que me encontraba. Expresó el mayor director del centro carcelario que el mundo pretendía convertirme en héroe y yo en mártir, y que no van a ceder a mis pedidos o sea, que claramente continuará la política de violaciones y chantajes, la cual no acepto, ni aceptaré.

Hago un llamado al mundo democrático, a todos los políticos e intelectuales, premios Nobel, organizaciones defensoras de derechos humanos dentro y fuera de Cuba para iniciar una campaña contra el régimen cubano para que cese el injusto encierro y la tortura física o sicológica. Expreso que volveré a asumir la misma postura cueste lo que cueste. Los hombres con honor y dignidad no se rinden, aún frente a todo este poderío militar inmisericorde que pretende rendirme. Soy fiel seguidor del ideario martiano, de ideas pacificas preconizadas por Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Andrei Sajarov entre otros, pero llevo en mis venas el valor inculcado por Maceo, Agramante, Céspedes y todos los que ofrendaron sus vidas en aras de la libertad de Cuba. No izaré banderas a la derrota y al deshonor. No bajaré la servís. Hoy intentan silenciarme y no lo lograrán. Mis artículos, crónicas y denuncias continuarán recorriendo el mundo. La verdad no quedará sepultada mientras tenga aliento de vida. Los horrores cometidos dentro de las ergástulas de Castro los denunciaré. Aún continúo, como otros hermanos de causa, bajo un encarcelamiento injusto, en condiciones infrahumanas, desterrado a cientos de kilómetros de mi provincia de origen. Privado del elemental derecho de enviar y recibir correspondencia porque es decomisada, con un sistema de visitas familiares y conyugales inhumano. Hoy pronto volveré a asumir la misma postura y expreso que nada ni nadie me callará. Como dato agregado doy a conocer ante la opinión pública nacional e internacional, todos los mecanismos sucios y maquiavélicos que utilizó el régimen para intentar enmascarar su actuar violador y gansteril. La prisión Provincial de Holguín estuvo sitiada por militares todo el tiempo. Reforzaron todo el cordón perimetral. Disfrazaron a los agentes de la Seguridad del Estado y militares, hombres y mujeres, simulando que eran civiles. Varios reclusos fueron trasladados desde mi destacamento hacia otras prisiones como política de terror. Suspendieron por varios días el uso del teléfono entre otras artimañas características del régimen totalitario.

Reitero que acudo a todos los Jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea y a los mandatarios de nuestra área democrática y que tomen parte en el asunto. El régimen cubano continúa violando flagrantemente los derechos básicos de sus ciudadanos y en especial de esos hombres prisioneros de conciencia confinados dentro de los peores centros reclusorios del área y del mundo, así como los de la sociedad civil que intenta emerger bajo una espada de Damocles.

Es hora de condenar a la actual y casi eterna dictadura cubana con sus tratos neo genocidas y fascistoides que atentan contra los cánones civilistas preconizados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el máximo órgano gestor, la Organización de Naciones Unidas. Hago un llamado a todos mis hermanos de causa por los prisioneros políticos encarcelados en condiciones tan deplorables, para que inicien una campaña de protesta por las vías y métodos que consideren mejor, para exigir nuestra liberación y sean reconocidas nuestras personas jurídicas y nuestros derechos. Es un llamado como cubano que todos los prisioneros políticos debemos fundirnos en un mismo clamor y espíritu.

Reconozco que mi estado de salud está muy quebrantado, pero continuaré firme y sé que la muerte me puede sorprender, pero es necesario asumir una postura digna frente a tantas y flagrantes violaciones.

[…]

La alta dirección de prisiones junto al Departamento de la Seguridad del Estado apoyado por el gobierno han decidido, abierta y descaradamente, quitarse la máscara de embustes y mentiras y han expresado que mi correspondencia es censurada porque contiene contenido, según alegan, subversivo y que deben protegerse. El propio profanado Código Penal cubano consigna que quien viole y revele el contenido de una misiva recibirá penas de cárcel. Esta afirmación acerca de mis cartas y su desaparición la confirmaron todos los directivos de la prisión Provincial de Holguín, y es obvio que justificaron tan magna violación con el pretexto de que la revolución tiene que protegerse. Denuncio ante el mundo este actuar gansteril y violador que me aisla mucho más de mis familiares y mis amistades como denuncié en meses pasados cuando me decomisaron una carta cuyo contenido única y exclusivamente era una fotocopia de una foto de mi difunta hija y su destinataria era la hermana de Luis Enrique y José Daniel Ferrer García, Ana Belkis. La misiva nunca llegó a sus manos. Este es el modus operandis de la tiranía de La Habana. Reitero que continuaré protestando ante el mundo con el método que sea necesario en reclamo de este elemental derecho y volveré asumir la misma postura, o sea, me volveré a coser la boca”.







Juan Carlos Herrera Acosta, Periodista independiente de la Agencia de Prensa Libre Oriental (APLO) en Santiago de Cuba.  Fue encarcelado en la primavera negra de marzo de 2003 y sancionado a 20 años de prisión. Reside en Guantánamo y extingue la condena a unos 400 kilómetros de su hogar.

18 de diciembre de 2008

Holguín, Cuba – www.PayoLibre.com – Desde la prisión Provincial de Holguín, el prisionero de conciencia Juan Carlos Herrera Acosta denunció las difíciles condiciones de vida en dicho penal.

Según Herrera Acosta, en la parte conocida como el “Viejo Espigón” en dicha penitenciaria, que mide 10 metros de largo por 6 de ancho, conviven 56 reclusos y cuenta con sólo 2 baños turcos.

Esta situación es un verdadero dilema a la hora de hacer las necesidades fisiológicas, señaló la fuente, y agregó, que en similares condiciones se encuentran otros destacamentos.

Por último, Juan Carlos Herrera Acosta dijo que escuchó con regocijo que el nuevo presidente electo de EE.UU., Barack Obama, iba a cerrar la cárcel de la Base Naval de Guantánamo, pero se preguntó: “¿Cuándo el mundo abrirá sus ojos y dirá que hay que cerrar los otros guantánamos que existen en Cuba?”

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Publicado por valerosos @ 18:23
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